Un sistema de tratamiento puede ayudar a mejorar la calidad del agua o a reducir contaminantes específicos presentes en su agua. Los sistemas de tratamiento pueden ser una opción a largo plazo para mejorar la calidad del agua, pero requieren mantenimiento regular para seguir siendo efectivos. Asegúrese de elegir un sistema que se ajuste a las necesidades de su hogar y a su capacidad para darle mantenimiento.
Qué considerar antes de elegir un sistema de tratamiento de agua:
Tecnologías de tratamiento
Los sistemas de tratamiento de agua utilizan diferentes tecnologías para abordar problemas específicos de la calidad del agua. Por ejemplo, los filtros de carbón activado pueden ayudar a reducir ciertos químicos y mejorar el sabor y el olor, mientras que los sistemas de ósmosis inversa pueden reducir una gama más amplia de contaminantes, incluidos nitratos, arsénico y plomo.
Aprenda cómo funcionan las diferentes tecnologías de tratamiento
Tratamiento del agua en el grifo vs. en toda la vivienda
Los sistemas de tratamiento de agua pueden instalarse para tratar el agua en un solo grifo o en toda la vivienda.
- Sistemas de punto de uso (POU): Tratan el agua en un solo grifo, generalmente el fregadero de la cocina. Algunos ejemplos son los filtros montados en el grifo, los filtros de encimera y los sistemas instalados debajo del fregadero.
- Sistemas de punto de entrada (POE): Tratan toda el agua que entra a la vivienda y a menudo se les llama sistemas para toda la casa. Estos sistemas suelen ser más costosos de instalar y mantener.
Consejo: Muchas actividades del hogar (como descargar el inodoro o lavar la ropa) no requieren agua tratada. En algunos casos, solo es necesario tratar el agua que se usa para beber y cocinar.
Sistemas certificados
Busque sistemas que cuenten con certificación de terceros, como los certificados por NSF o ANSI. La certificación confirma que el sistema ha sido probado para reducir contaminantes específicos.
Consejo: Revise la hoja de datos de rendimiento del sistema para confirmar que esté certificado para tratar el contaminante objetivo.